Tinta rosa sobre papel
Publicado
en: Revista Payaso Procaz. Cultura sin pudor, en el Blog Tinta rosa
sobre papel en http://www.payasoprocaz.com
Tinta rosa sobre papel
2013-04-15
2013-04-15
Hace mucho tiempo leí un artículo de Anne Rubenstein sobre la muerte de Pedro Infante y una de las cosas que más me impactó fue ver como la opinión pública se volcó a las calles para darle el último adiós. Pero detrás de ese análisis y de la figura estereotipada del ídolo se escondía uno de sus mayores secretos: el hombre había sido acusado por su esposa María Luisa León de bigamia en 1953. León aseguraba no haberse divorciado de Infante y mucho menos consentir el matrimonio que había contraído ese mismo año con la actriz Irma Dorantes.
La desgracia es que también Dorantes interpuso una demanda para limpiar su nombre y hacer pública la legalidad de su matrimonio, pero todo fue inútil, la Corte declaró a favor de la primera esposa e Irma se quedó chiflando en la loma.
Por fortuna la demanda se interpuso justo antes del fulminante accidente de Pedro Infante, así es que la muerte le vino como anillo al dedo, pues ya no tuvo que responder al escándalo que se vino tras su fallecimiento. Las viudas se disputaron el cadáver y, por obvias razones, la herencia.
Lo curioso es que de eso sólo se acuerdan los expertos y las personas que vivieron el suceso, porque el resto seguimos idolatrando al ídolo como si hubiese sido un santo.
¡Ah que Pedrito!
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