martes, 25 de junio de 2013

El espejo

Tinta rosa sobre papel

Publicado en: Revista Payaso Procaz. Cultura sin pudor, en el Blog Tinta rosa sobre papel en http://www.payasoprocaz.com

Tinta rosa sobre papel

2013-05-13


Foto: Jill Ferry

Me detengo diariamente frente al espejo viendo mi imagen, siempre la misma, siempre el mismo reflejo. Intento cambiarla, modificarla, pero a veces no es posible; unas porque no se puede, otras porque no se quiere… y sigo viéndola a diario. Hago de cuenta que no has partido, que sigues tras de mí, que te mantengo vivo tras el reflejo.
Intento ahuyentarlo, ahora más que nunca, para no verlo más, para evitar el dolor que me causa y cierro los ojos evitando ver la verdad, verte ahí y luego verte desaparecer. Es terriblemente complejo, antes eras tú, ahora sólo es un reflejo. Escribo con un labial rojo cuanto te amo, lo quito y en su lugar pongo cuanto te odio después de enterarme y vuelvo a borrarlo. No puedo odiarte, por más que quiera no puedo hacerlo, es irremediable me coloco de nuevo frente al espejo. Observo.
Me detengo, veo cuanto he cambiado y me aterro, puedo ver mis errores a través de mis ojos. Te veo reflejado en ellos, los cierro, se humedecen. No quiero abrirlos, no puedo ver la realidad, me duele. Te veo en la calle a través del reflejo, volteo y lo descubro, me hierve la sangre, pasa tiempo, ahora siento un cosquilleo en las entrañas que me inquieta. Cierro los ojos y lloro, pero ya no salen las lágrimas. Me observo y veo que tras de mi sólo queda un gran vacío, interminable, distante, ya no es mío. Ya nada es mío, todo se ha convertido en una simple imagen, me analizo. Me odio, me compadezco y vuelvo. Yo fui la culpable, yo lo provoqué. Me duermo.
El espejo es blanco, tan blanco como la nieve, veo mi cabello castaño y pienso en el suyo, miro mi cuerpo y lo comparo, me gusto. Te recuerdo tocando mi cabello, cierro los ojos y cuando los abro estoy sola, más sola que nunca, me muero. He muerto, si no fuera por el corazón que aún palpita, pensaría que estoy sin aliento. Te amo escribo en el espejo, lo beso y salgo. Regreso, está obscuro, me culpo, te culpo, la culpo, me odio. Me paro frente al espejo, ya no me veo. Me dejo ir tan lejos que nadie pueda encontrame, mi reflejo se aleja hasta desaparecer…
Agradezco a los valientes que me acompañaron en esta tinta rosa sobre papel, emprendo un vuelo para no volver a encontrarme con el Payaso, pero un vuelo necesario. Los dejo queridos lectores con un mal sabor de boca, como es la locura, como fui yo, como somos las mujeres que morimos por amor.

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